ensalada de pasta

Ensalada de pasta con calabacín y mozzarella

Las ensaladas de pasta son para el verano: son ligeras y no requieren estar mucho rato frente a los fogones. Entre las mil y una variaciones de este plato hoy os proponemos una que tiene en el aliño su secreto.

Para 4 personas:

pasta (por ejemplo macarrones o penne)
un calabacín
media cebolla
un trozo de mozzarella
unos cuantos tomates tipo cherry
hierbas molidas para pasta (nosotros hemos usado este condimento de la casa Aromis, que lleva orégano, melisa y menta)
pimienta negra
aceite, sal

01) Hervimos la pasta con agua y sal.

02) Mientras, cortamos el calabacín y la mozzarella a dados, los tomates por la mitad y picamos la cebolla bien pequeñita.

03) En una sartén sofreímos la cebolla. Cuando esté pochada añadimos el calabacín y tapamos. Cuando este esté cocido echamos los cherrys y los salteamos un minutito de nada.

04) Mezclamos la pasta con las verduras y la mozzarella y aliñamos la ensalada de pasta con un chorro de aceite de oliva bueno, una pizca de pimienta negra recién molida y hierbas molidas para pasta. ¡Buen provecho!

Curry matsaman de pollo

Parece ser que este curry tailandés es originario del sur del país y que se inspira en la gastronomía de las comunidades musulmanas que se establecieron allí a lo largo de los siglos (“matsaman” o “massaman” sería una adaptación de “musulmán”). Los árabes que llegaron a Tailandia eran comerciantes, y las especias que traían de países lejanos no tardaron en fusionarse con la forma de cocinar de los locales hasta dar originar platos como este. Se trata de un curry muy especiado con notas típicamente árabes a comino y canela pero relativamente poco picante (aunque esto, ya se sabe, depende del cocinero). La textura, sedosa, gracias a la omnipresente leche de coco. Es un curry clásico para hacer con pollo o ternera, pero raramente con cerdo debido a las raíces islámicas del plato. En su versión vegetariana, se puede hacer con tofu o directamente con verduras, sobretodo tubérculos: te llena igual y está tanto o más bueno.

Como veréis, es muy fácil de hacer una vez se tienen todos los ingredientes, solo requiere tiempo (unos 40 minutos) y un poquito de gracia a la hora de equilibrar la mezcla. Es, por lo tanto, una buena receta con la que introducirse en el delicioso mundo del curry tailandés. ¡A la cocina!

Para 5-6 personas:

500 g de pollo troceado
400 g de patatas
2 zanahorias grandes
unas cuantas chalotas
800 ml de leche de coco
100 g de pasta de curry matsaman (¡próximamente, la recepta para hacerla desde cero!)
2 cucharadas de salsa de pescado
2 cucharadas de concentrado de tamarindo
20 g de jaggery
un puñado de cacahuetes crudos
un par de ramitas de casia
un puñado de hojas de cilantro como guarnición (opcional)

01) Lavamos, pelamos y troceamos las verduras. Las cebollas, las partimos en cuartos.

02) Abrimos la lata de leche de coco. En la superficie tendría que haberse acumulado la crema (si no la hemos agitado previamente). Cogemos unas cuantas cucharadas y las echamos en una olla al fuego. Cuando la crema empiece a borbotear echamos la pasta y la sofreímos unos minutos removiendo a menudo para que no se nos queme. Si queremos, podemos añadir unos cuantos cacahuetes machacados a modo de pasta.

03) Añadimos el resto de la leche de coco y removemos. Cuando hierva de nuevo, añadimos la casia, el tamarindo, el jaggery y la salsa de pescado. Hay que ir ajustando el sabor hasta que nos guste; este tiene que ser equilibrado, salado pero dulce a la vez, picante pero no demasiado. Si lo queremos más salado, añadiremos salsa de pescado. ¿Más dulce? Jaggery. Si lo que queremos es realzar las notas ácidas, podemos echar más tamarindo o incluso zumo o ralladura de lima.

04) Ahora es el momento de echar las zanahorias y a continuación las patatas. Cuando empiecen a estar cocidas, le toca al pollo. Cuando patatas y pollo estén hechos, añadimos las chalotas y lo dejamos unos minutos más.

05) Decoramos el plato con unos cuantos cacahuetes troceados y hojas de cilantro bien picaditas.

El curry matsaman, como la mayoría de currys, se sirve acompañado de arroz blanco, a poder ser de jazmín (variedad de arroz originaria de Tailandia). Además, os recomendamos que también lo acompañéis con una ensalada o raita de pepino y naranja, por ejemplo, que os ayudará a soportar el nivel de picante.

Maacher chop (croquetas de pescado)

El pescado (“maach” en bengalí) abunda en la región de Bengala y, claro está, también las recetas de pescado. Frito, cocido en salsa, asado, al vapor envuelto en hojas de platanero… En cada comida hallamos al menos un plato de pescado o marisco, ya sea el principal… o este entrante tan estimado por todos los bengalíes.

Ingredientes para 4-5 personas:

400 g de pescado blanco (el pescado más típico para este plato es el rui, una especie de carpa, pero aquí lo hemos hecho con merluza)
1 o 2 patatas medianas
1 huevo
1 o 2 chilis verdes (opcional, eliminar si no se quiere picante)
una pulgada de jengibre fresco
1 cucharadita de chili molido
1/2 cucharadita de garam masala
1/4 de cucharadita de cúrcuma molida
una hoja de laurel
una ramita de canela casia
un par de clavos de olor
ralladura de limón
pan rallado o harina de trigo o de garbanzos (¡según la textura que más os guste!)
cilantro fresco
sal

1) Hervimos el pescado con agua, sal, la cúrcuma, el laurel, la casia y los clavos durante 5 minutos y lo escurrimos. Aprovechamos el agua para hervir las patatas con piel.
2) Quitamos las espinas del pescado y pelamos las patatas. Lo machacamos todo con un tenedor y añadimos las especias molidas, la ralladura de limón, el chili verde, el jengibre y un puñado de hojas de cilantro, todo bien picadito.
3) Ahora es el momento de dar forma a las croquetas y rebozarlas. Si las queremos con harina de trigo (como en la foto), mezclamos el huevo con la masa, hacemos las bolitas y las rebozamos con harina. Si queremos que tenga la textura del pan rallado, es mejor mezclar un poco de harina o maicena con la masa para darle consistencia y luego rebozar las bolitas en huevo y pan rallado.
4) Freímos las croquetas con abundante aceite.

¡Listos! Estas croquetas de pescado se sirven acabadas de hacer y se acompañan de una salsa tipo ketchup o kasundi; nosotros os recomendamos probarlas con alguno de los chutneys de verduras de Al pot petit hi ha. ¡Fantástico!

Spaghetti alla puttanesca

Corren mil leyendas sobre el origen del nombre de esta receta italiana. Lo que todo el mundo tiene claro son los ingredientes. Y que pica. Un uovo.

Para 4 personas:

espaguetis
tomate fresco triturado y/o unos cuantos tomates de pera
un puñado de alcaparras
un puñado de aceitunas negras sin hueso
2 o 3 ajos
3 o 4 anchoas
1 o 2 guindillas rojas secas o una cucharadita de chili molido
albahaca fresca
aceite, sal

01 Ponemos a cocer los espaguetis con abundante agua y sal.

02 Echamos un chorro generoso de aceite en una sartén y sofreímos los ajos pelados y cortados, las anchoas cortadas a trocitos hasta que se deshagan, las aceitunas cortadas por la mitad, las alcaparras y la guindilla. Si esta es molida hay que vigilar que no se nos queme.

03 Echamos el tomate y lo dejamos freír unos minutos más. Antes de servir nuestra puttanesca particular decoramos el plato con unas cuantas hojas de albahaca.

Pastas holandesas de canela

De vez en cuando Anna y su hijo Martí comparten momentos dulces en la cocina. De la última vez surgieron estas galletas espolvoreadas de amor y canela que hoy compartimos con vosotros. Acompañadlas con un buen Earl Grey y un bigote falso para sentiros como un lord.

Para unas 10 personas:

300 g de mantequilla
150 g de azúcar
2 huevos
500 g de harina
4 o 5 cucharaditas de canela de Ceilán

01 En un bol mezclamos la harina con el azúcar e incorporamos la mantequilla blanda pero no fundida; hay que desmenuzarla sin pastar.

02 Añadimos los huevos pero sin trabajar mucho la masa, no hay que ablandarla. Puede hacerle a mano o con la pala de la batidora. Luego lo dejamos reposar en la nevera unos 10 minutos al menos.

03 Ahora estiramos la masa hasta formar una capa de medio centímetro de grueso, cortamos las piezas con un cortapastas y las decoramos con frutos secos. También se pueden pintar con yema de huevo.

04 Calentamos el horno a 180 grados y metemos las pastas de canela. Las dejamos unos 12 minutos.

Bizcocho de semillas de amapola

¿Un bizcocho esponjoso y a la vez crujiente, azul por dentro y con sabor a limón, dulce pero sin empalagar? Una delicia en mi opinión, ideal para desempolvar el juego de porcelana de la abuela e invitar a las amigas a tomar el té, y encima días más tarde todavía os acordaréis de él cuando os encontréis las minúsculas semillitas entre los dientes… ¿Qué más se puede pedir?

Gracias a Silvia de Mushitza por la receta.

100 g de harina blanca
100 g de semillas de amapola
95 g de azúcar
70 g de mantequilla
150 g de nata agria
1 huevo
1 cucharada de levadura en polvo
ralladura de limón
sal

01 En un bol mezclamos la mantequilla y el azúcar y vamos añadiendo, en este orden, la nata, la ralladura, el huevo, la harina con la levadura y finalmente las semillas de amapola.
02 Calentamos el horno a 180 ºC. Mientras, embadurnamos el molde con mantequilla y harina y echamos en él la masa. Cuando el horno esté a punto ponemos el bizcocho a cocer durante media hora aprox.

Halwa de zanahoria

Halwa es una extensa familia de dulces basados en la elaboración de una masa espesa a base de sémola, harinas varias, sésamo, frutos secos o incluso verduras como la zanahoria o la remolacha, que luego se endulza con azúcar o miel. Las texturas y consistencias son muy variadas como variada es su elaboración según la cultura de origen: encontramos halwa desde Grecia y los Balcanes hasta Bangladesh, desde Uzbekistán hasta Somalia.

La que hoy os presento es propia de India y Pakistán, un postre muy conocido y apreciado por su sencillez y su gusto tan dulce y cremoso. Es muy fácil de hacer, solo quiere un poco de paciencia. Se puede comer frío o caliente; ¡acompañado de helado es una delicia!

Para 4 – 6 personas:

250 ml de leche (también se puede hacer con medio de leche y medio de khoya)
Zanahoria rallada (el mismo volumen de zanahoria que de leche)
80 g de azúcar
Una pizca de cardamomo molido
un puñado de frutos secos, por ejemplo pistachos o anacardos (mejor si son crudos)
ghee o mantequilla

01 En un cazo bien ancho (para ayudar a reducir el tiempo de cocción) calentamos unas cuantas cucharadas de ghee o mantequilla. Tostamos los frutos secos y retiramos.

02 Echamos la zanahoria, removemos y añadimos la leche. Hay que dejar que esta reduzca completamente. Para evitar que se queme hay que remover a menudo.

03 Cuando la masa esté casi seca, añadimos el azúcar y volvemos a remover durante unos 10 minutos. En caso de usar khoya, es el momento de añadirla.

04 Antes de servir, echamos el cardamomo y los frutos secos. También los podemos usar para decorar.

Kabsa

Aquí este plato no se conoce demasiado, pero en la zona del Golfo Pérsico, de donde es típico, lo consideran poco menos que la comida nacional. Se trata de un arroz con carne de cordero o pollo y aromatizado con especias, de gusto muy suave donde lo que destaca es la acidez de la lima. Esta se puede poner seca y molida (una especia llamada loomi) o fresca, que es como lo hemos hecho aquí.

El plato se prepara con más o menos variaciones en toda la región de Oriente Medio y norte de África, y esto incluye las especias: algunos le añaden azafrán, otros chili o pimienta de Jamaica… La mezcla ya preparada se conoce como 7 especias árabes, baharat kabsa o simplemente baharat (significa “especias en árabe) y la podéis encontrar en nuestra tienda o hacérosla vosotros mismos, ¡es muy fácil!

Para 4 personas:

1 kg de carne de cordero troceada (paletilla por ejemplo)
320 g de arroz basmati
4 cucharadas de tomate triturado
1 cebolla
1 limón
500 ml de agua (lo justo para cubrir la carne)
1 cucharada de baharat kabsa
1 ramita de canela
2 o 3 cardamomos (verdes o negros)
2 o 3 clavos
Azafrán
Aceite, sal, azúcar, pimienta negra

1) Salpimentamos la carne y la doramos en una cazuela con aceite. Reservamos.

2) Picamos la cebolla y en la misma cazuela echamos primero la canela, el clavo y el cardamomo y luego la cebolla picada hasta que se cueza. Entonces echamos el tomate, las especias molidas, sal y azúcar.

3) Ahora echamos la carne y el limón y removemos. Si queremos añadir alguna verdura, como por ejemplo zanahoria, es el momento de hacerlo.

4) Añadimos el agua y unas cuantas briznas de azafrán, tapamos y lo dejamos cocer 20 minutos. Mientras, limpiamos el arroz varias veces (para eliminar el almidón) y lo dejamos en remojo.

5) Echamos el arroz, subimos el fuego hasta que hierva y lo bajamos de nuevo. Tapamos. Un truco para que el arroz no quede demasiado pastoso es poner un trapo de cocina entre la tapa y la olla. Lo dejamos cocer 20 minutos más, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue el arroz a la cazuela.

Este plato se come acompañado de una ensalada y, opcionalmente, de salsa de tomate. Y si todavía queréis hacerlo más tradicional, ¡atreveros a comerlo con las manos!

Ellurundai (dulces de sésamo)

En la India les vuelven locos los dulces, tienen una gran tradición de golosinas y pastitas hechas con ingredientes tales como khoya (leche semideshidratada), jaggery (azúcar de caña sin refinar) o varias harinas de legumbres que combinan normalmente con frutos secos y una gran variedad de especias. Muchas son recetas sencillas, con ligeras variaciones según la región, recetas que pasan de madre a hija y se preparan en casa para degustar durante las celebraciones religiosas o familiares u ofrecer a los invitados a la hora del té.

Entre estas recetas hay las de la familia de los laddus, dulces con forma de bola, y entre estas están los laddus de sésamo (til laddu en hindi), muy nutritivos y saludables. Uno de los que llaman más la atención es el que se elabora con sésamo negro en la región de Tamil Nadu y que en el idioma de allí se llama ellurundai. Otras curiosidades de la receta es que solo se necesitan 2 ingredientes, se tarda poquísimo en llevarla a cabo y no requiere ningún tipo de cocción. ¿Qué, os animáis?

Para 10-12 bolitas:

100 g de jaggery
150 g de semillas de sésamo negro

01 Tostamos las semillas en una sartén sin aceite durante unos minutos y las dejamos enfriar.

02 Trituramos las semillas con un molinillo de café. A medio moler, añadimos el jaggery desmigajado. Seguimos triturando hasta que nos guste la textura.

03 Con las manos, compactamos la masa haciendo bolitas del tamaño de una albóndiga. El calor de las manos y el aceite del sésamo nos ayudarán en la tarea.

¡Listos! Las bolitas se guardan en la nevera, nos aguantarán un par de semanas.

Espaguetis al pesto

Si sois gente amante de la pasta, coincidiréis con nosotros en que el pesto es una de las salsas más sensacionales que existen por su sencilla pero acertada combinación de ingredientes: albahaca, piñones, ajo, aceite y parmesano. Todo fresco y de calidad, aquí reside la virtud de una salsa que apenas requiere preparación y que tendréis lista en 10 minutos. Además, cuando la probéis casera tendréis tamaña revelación que podréis dar por finalizada esa fatigosa búsqueda de un pesto de supermercado que valga la pena. ¡Creedme, no hay excusas! Y menos cuando en Masala encontraréis albahaca fresca esperándoos cada jueves. ¡¡Perfetto!!

Para 2 personas:

160 g de espaguetis
40-50 g de albahaca fresca
1 ajo
un puñado de piñones
20 g de parmesano rallado
50 ml de aceite de oliva

01 Ponemos a calentar una olla grande con bastante agua (litro y medio…). Cuando empiece a hervir echamos un poco de sal.

02 Ahora ponemos a calentar agua en un recipiente más pequeño y le echamos el ajo pelado. Cuando hierva lo retiramos y blanqueamos la albahaca durante 5 segundos; eso evitará que las hojas se oxiden. Luego sumergimos las hojas en un bol de agua helada para detener la cocción y las secamos con papel de cocina.

03 Cuando el agua hierva echamos los espaguetis, removemos y los dejamos cocer.

04 Mientras tanto trituramos en el minipímer la albahaca, el parmesano, los piñones, el aceite y el ajo.

05 Cuando la pasta sea al dente la escurrimos y la mezclamos en un bol con la salsa.