Curry matsaman de pollo

Parece ser que este curry tailandés es originario del sur del país y que se inspira en la gastronomía de las comunidades musulmanas que se establecieron allí a lo largo de los siglos (“matsaman” o “massaman” sería una adaptación de “musulmán”). Los árabes que llegaron a Tailandia eran comerciantes, y las especias que traían de países lejanos no tardaron en fusionarse con la forma de cocinar de los locales hasta dar originar platos como este. Se trata de un curry muy especiado con notas típicamente árabes a comino y canela pero relativamente poco picante (aunque esto, ya se sabe, depende del cocinero). La textura, sedosa, gracias a la omnipresente leche de coco. Es un curry clásico para hacer con pollo o ternera, pero raramente con cerdo debido a las raíces islámicas del plato. En su versión vegetariana, se puede hacer con tofu o directamente con verduras, sobretodo tubérculos: te llena igual y está tanto o más bueno.

Como veréis, es muy fácil de hacer una vez se tienen todos los ingredientes, solo requiere tiempo (unos 40 minutos) y un poquito de gracia a la hora de equilibrar la mezcla. Es, por lo tanto, una buena receta con la que introducirse en el delicioso mundo del curry tailandés. ¡A la cocina!

Para 5-6 personas:

500 g de pollo troceado
400 g de patatas
2 zanahorias grandes
unas cuantas chalotas
800 ml de leche de coco
100 g de pasta de curry matsaman (¡próximamente, la recepta para hacerla desde cero!)
2 cucharadas de salsa de pescado
2 cucharadas de concentrado de tamarindo
20 g de jaggery
un puñado de cacahuetes crudos
un par de ramitas de casia
un puñado de hojas de cilantro como guarnición (opcional)

01) Lavamos, pelamos y troceamos las verduras. Las cebollas, las partimos en cuartos.

02) Abrimos la lata de leche de coco. En la superficie tendría que haberse acumulado la crema (si no la hemos agitado previamente). Cogemos unas cuantas cucharadas y las echamos en una olla al fuego. Cuando la crema empiece a borbotear echamos la pasta y la sofreímos unos minutos removiendo a menudo para que no se nos queme. Si queremos, podemos añadir unos cuantos cacahuetes machacados a modo de pasta.

03) Añadimos el resto de la leche de coco y removemos. Cuando hierva de nuevo, añadimos la casia, el tamarindo, el jaggery y la salsa de pescado. Hay que ir ajustando el sabor hasta que nos guste; este tiene que ser equilibrado, salado pero dulce a la vez, picante pero no demasiado. Si lo queremos más salado, añadiremos salsa de pescado. ¿Más dulce? Jaggery. Si lo que queremos es realzar las notas ácidas, podemos echar más tamarindo o incluso zumo o ralladura de lima.

04) Ahora es el momento de echar las zanahorias y a continuación las patatas. Cuando empiecen a estar cocidas, le toca al pollo. Cuando patatas y pollo estén hechos, añadimos las chalotas y lo dejamos unos minutos más.

05) Decoramos el plato con unos cuantos cacahuetes troceados y hojas de cilantro bien picaditas.

El curry matsaman, como la mayoría de currys, se sirve acompañado de arroz blanco, a poder ser de jazmín (variedad de arroz originaria de Tailandia). Además, os recomendamos que también lo acompañéis con una ensalada o raita de pepino y naranja, por ejemplo, que os ayudará a soportar el nivel de picante.

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