Pakora de verduras

Asia e India en particular es una cultura con una larga y rica tradición de comida callejera, con una oferta variadísima y a veces atrevida pero no necesariamente peligrosa (solo hay que ir con un poco de cuidado si tenemos estómagos occidentales delicados). Allí, a diferencia de en nuestras ciudades donde la comida callejera no va más allá de heladerías, churrerías y alguna paradita ambulante que va de feria en feria, los vendedores de comida callejera están por todas partes y los autóctonos les compran regularmente, celebrando una diversidad gastronómica envidiable. De hecho, hay ciudades donde la comida de la calle es muy reputada (véase Delhi), y momentos del año, como por ejemplo durante el Ramadán, en que los tenderetes se multiplican como setas y es difícil coger tanda.

Kebabs, mazorcas a la brasa, samosas, bhel puri, pav bhaji… son algunos de los platos que podremos probar si paseamos por las calles de alguna ciudad india. ¿Y para beber? Zumos y batidos de gran variedad de frutas y el conocidísimo masala chai para rematar una comida que nos habrá costado cuatro duros (sí, esta es la otra diferencia con la comida callejera de aquí, que de barata tiene poco).

El plato que prepararemos es un clásico de los meses del monzón, para tomar como entremés o como merienda acompañado de un té calentito. Se llama pakora (पकोड़ा) y se trata ni más ni menos que de un buñuelo de verduras.

Ingredientes para 20 pakoras aprox.:

140 g de harina de garbanzos
200 g de verdura (coliflor, pimiento picante, cebolla…)
1 cucharadita de ajwain
1 cucharadita de chili molido
120 ml de agua
1 pizca de sal
1 pizca de levadura
aceite para freír

01 Limpiamos y cortamos las verduras. En el caso de la coliflor, la cortamos en ramilletes, la cebolla a lunas y el pimiento a trocitos no demasiado pequeños.
02 Mezclamos el resto de ingredientes excepto el aceite en un bol hasta conseguir una masa espesa pero que se pueda coger con una cuchara. Echamos las verduras y mezclamos de nuevo.
03 Llenamos un recipiente hondo (o la freidora sin la reja) con aceite. Cuando esté caliente, con una cuchara vamos echando a freír bolas de masa. Veréis que se van al fondo, no temáis: cuando estén hechas volverán a subir y las podréis pescar y servir bien calientes con un poco de chutney verde.

1 comentario
  1. Cecilia
    Cecilia Dice:

    Mil gracias. Las pakoras han sido siempre mi perdición, y tengo un kilo de harina de garbanzos muerto de risa en casa…

    Responder

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