polvorones

Polvorones dignos de un rey

El pedigrí de los actuales propietarios de la fábrica de polvorones La Despensa de Palacio lo deja a uno boquiabierto, con antepasados que datan del siglo XVIII y habiéndose encargado, en décadas pasadas, de proveer a la mismísima Casa Real. No es de extrañar que, con tamaño linaje, sus polvoroncitos y demás golosinas estén buenos no, lo siguiente. Los llaman así, polvoroncitos, en diminutivo, porque todo lo que sale de sus obradores merece ese trato que reservamos a las cosas de la infancia y la ternura.

Es abrir una de sus cajas de lata por Navidad (cajas que, por cierto, están bellamente decoradas) y que la familia, reunida alrededor de la mesa, se regocije con un sonoro “oooh”. El futuro yerno, con el pecho henchido, se felicita secretamente por haber acertado de lleno con los suegros. Entre tanta variedad, unos prueban los roscos, otros las yemas, un par de valientes atacan el bloque de mazapán o se atreven con el marron glacé. Y todos quedan encantados. La Despensa de Palacio es ya prácticamente como de la familia.

Así es al menos en la nuestra, anécdota del yerno incluida, con una rama de la familia con orígenes andaluces que conoce desde hace años La Despensa de Palacio por estar afincada muy cerca, en el famoso pueblo de Estepa, verdadero centro neurálgico mundial de la elaboración de polvorones. De allí cada año nos traemos a la tienda de Barcelona un pequeño lote de cajas para vosotros, nuestros clientes. ¿Llegasteis a probarlos el año pasado? ¿Os gustaron? Si queréis repetir, este año tenemos una promoción muy especial: para todos los que nos reservéis una caja (¡o las que queráis!) antes del 25 de noviembre, estas las obtendréis al precio del año pasado, es decir, a 32 € la caja de 1 kg y a 60 € la caja de 2,2 kg. Genial, ¿no? Solo tenéis que mandarnos un email a masala@masalabcn.com indicando vuestro nombre y las cajas que deseáis. Nosotros os avisaremos en cuanto las recibamos.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *