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Cómo usar un curry

A raíz de la consulta de una clienta, hemos detectado que había dudas sobre cómo usar el curry en la cocina. De hecho todavía hay quien cree que este polvo de color anaranjado es una especia concreta llamada “curry”. ¡Para nada! Aprovechemos la ocasión para esclarecer algunas dudas: el curry no es una especia sino una mezcla de especias, el curry no siempre tiene el mismo color y no siempre sabe igual. Estas dos últimas afirmaciones se pueden explicar fácilmente si entendemos que el curry no tiene una receta fija sino que las especias que lo componen dependen del plato y del cocinero. Como os podréis imaginar, de curry no hay uno sino miles. Y pensaréis: entonces, ¿hay que tener botes y más botes de curry en la cocina para cuando queramos hacer tal o cual receta? Bueno, es una opción, pero si os encanta la comida india y tenéis previsto cocinar un montón, lo más práctico es hacer como hacen allí y, con un poco de atención y creatividad, hacer la mezcla al momento y mientras cocinamos. Es más, todavía os diremos más: en la India no se usa el curry.

¿Sorprendidos? El curry molido es un invento pensado para el público occidental, originalmente para los británicos que volvían a la metrópolis después de haber pasado años destinados a las colonias y echaban de menos su exótica gastronomía. Por comodidad a la hora de reproducir esos platos tan especiados, empezaron a comercializarse mezclas que ya incluían todos los ingredientes con la idea de substituir esa larga lista de especias por un curry. Si queremos ser fieles a la receta original, nos fijaremos que los ingredientes sean similares o añadiremos los que falten o, si nos gusta probar cosas distintas, experimentaremos con lo que tengamos a mano. En general todos los curris son intercambiables y el límite lo marcamos nosotros.

Entonces, y para resumir, ¿cómo se usa un curry? Pues muy fácil: la manera más habitual es preparar un sofrito a base de cebolla o de cebolla y tomate y mezclarlo con este. La idea es que nos quede espeso, como una pasta; las especias molidas ayudarán a ello. Luego en este sofrito y añadiendo agua podemos cocer lo que queramos: carne, pescado, marisco, verduras… También podemos añadir yogur o leche de coco si buscamos que quede más cremoso y suave. Otra manera de usar un curry es para macerar carne, pescado o marisco: mezcladlo con aceite, zumo de limón o yogur y embadurnad los trozos de carne con la mezcla. Luego la podéis cocer al horno, o a la plancha.

Y como tanto hablar de comida nos ha abierto el apetito, a continuación compartimos una receta muy básica para hacer, en este caso, con pollo y nuestro Curry de domingo:

“Murgh masala” (curry de pollo / pollo con especias)

1/2 kg de pollo troceado
1 cebolla grande picada
1 pulgada de jengibre (pelado)
un par de granos de ajo
2 o 3 tomates triturados
una cucharada de Curry de domingo
una cucharadita de comino en grano
un puñado de garam masala entero* (opcional)
aceite, sal

*El garam masala, cuando es entero, lo forman un conjunto de especias que se ponen para aromatizar el aceite donde luego se cocinará un plato. Normalmente lleva: 2 o 3 vainas de cardamomo, 1 o 2 clavos de olor, una hoja de laurel, una ramita de canela y unos cuantos granos de pimienta negra. Si no se ponen todas o algunas no pasa nada, es opcional pero da buen sabor. De hecho si nos fijamos nosotros también lo usamos en nuestra cocina, ¡muchos platos llevan laurel y otros como el pollo a la cazuela lleva canela!

01 Hacemos una pasta con el jengibre y el ajo o los picamos muy muy pequeñitos.
02 Salamos el pollo y lo doramos en una cazuela. Reservamos.
03 En el mismo aceite echamos el garam masala y el comino. Lo salteamos medio minuto hasta que el comino empiece a chisporrotear.
04 Añadimos la pasta de jengibre y ajo y, al cabo de un minuto, la cebolla. Lo dejamos cocer unos minutos.
05 Ahora es el turno del tomate y el curry. Lo sofreímos hasta que casi toda el agua se haya evaporado.
06 Añadimos el pollo y un vaso de agua y lo dejamos cocer tapado y a fuego lento hasta que el primero esté cocido y la salsa tenga la consistencia deseada.

Un curry inspirado en el Kashmir

Para este tercer curry buscábamos una combinación de especias que no fuese la habitual y que incorporase alguna de las recién adquiridas rarezas, como la asafétida. También queríamos que no picase demasiado o, mejor dicho, que fuese un picante diferente.

La respuesta nos la dio el imperio mughal y su rica gastronomía, fruto de la fusión de influencias de raíz persa y las tradiciones indígenas de la India del siglo XVI. Para situarnos históricamente, decir que los mughales fueron una dinastía de origen mongol que reinó sobre la mayor parte de India durante los siglos XVI y XVII. Grandes mecenas y feroces guerreros, revolucionaron la pintura, la literatura, la música, la arquitectura… y la cocina. Cremosos platos de carne en salsa, biryanis, koftas, kebabs… La mayoría de platos que hoy asociamos con el norte de la India llevan su marca.

De entre estos, los de la región del Kashmir nos llamaron la atención. Se trata de platos normalmente de carne de cordero, cocidos a fuego lento en sus propios jugos y más tarde en agua con especias hasta formar una salsa que muchas veces lleva yogur. Entre las especias más habituales, encontramos el hinojo, el cardamomo negro, la casia, el clavo, el jengibre en polvo y la asafétida. También el azafrán y el chili de Kashmir protagonizan muchos platos y les dan ese color rojo característico. Todas las especias se usan en cantidades digamos liberales, cosa que ayuda a formar una salsa bien espesa en una cocina donde no se usa ni cebolla ni tomate.

Para poner en práctica nuestro curry, hemos escogido un plato muy conocido, el rogan josh. En nuestro caso lo hemos preparado con pollo (kokur rogan josh) que hemos marinado previamente.

Pollo rogan josh

Un plato regional del Kashmir digno de los emperadores mughales. El rogan josh se sirve acompañado de arroz blanco o chapatis.

NOTA:
la receta lista las especias por separado. En caso de usar el Curry mughal, añadir 3 cucharadas junto con el agua en vez de las especias indicadas en ese paso. El resto de especias se pueden mantener.

Para 4 personas:

850 g de pollo deshuesado y a trocitos
1 yogur natural
2 cucharadas de pimentón de Murcia picante (substituye el chili de Kashmir)
2 cardamomos negros
1 ramita de casia
1 hoja de laurel
3 o 4 clavos
2 cucharadas de hinojo tostado y molido
1 cucharada de jengibre molido
1 cucharadita de asafétida
unas cuantas hebras de azafrán (opcional)
1 cucharadita de garam masala (opcional)
ghee o aceite (de mostaza si puede ser), sal

01 Salamos y marinamos la carne con el yogur y el pimentón durante 2 horas.

02 Calentamos aceite y echamos las especies enteras y al cabo de un minuto la carne. Dejamos que se dore hasta que el yogur se haya secado (unos 10 minutos).

03 Mezclamos las especias en polvo con un poco de agua (100 ml), lo echamos a la cazuela y tapamos. También podemos añadir azafrán. Tiene que cocer una hora. Si queremos añadir un poco de garam masala, lo hacemos entonces y lo dejamos cocer unos 20 minutos más.