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patatas bravas

Unas patatas bravas bien especiadas

En verano (y en invierno) unas patatas bravas son el acompañamiento perfecto a la hora del vermut. Si eres un fan incondicional del plato tienes dos opciones: hacer el peregrinaje de turno de terraza en terraza en busca de las mejores o hacértelas a tu gusto en casa. Si sois de estos últimos es probable que ya tengáis una receta de patatas bravas de cabecera, pero por si acaso aquí compartimos la nuestras. Por supuesto viene con extra de especias, así que no os asustéis con la lista. Se pueden preparar más o menos con lo que tengáis en la despensa: el secreto está en cocinar tranquilamente la salsa de manera que quede bien caramelizada y espesa:

1 patata por persona (tipo Kennebec)
1 o 2 tomates por persona
1 falange de jengibre fresco (*)
chaat masala (o en su defecto comino, sal negra y asafétida)
un par de chilis secos tipo “piri-piri” o “cayenas” (*)
hierbas (orégano, ajedrea, tomillo…)
una pizca de pimienta negra
aceite, sal, azúcar y vinagre

* (Eliminar si no queréis que pique.)

01) Se rallan los tomates. Se pelan las patatas, se trocean y se tiran a una sartén con un buen chorro de aceite y el fuego bajo-medio. Se tapa. De vez en cuando destapamos y les vamos dando la vuelta. Si vemos que se empiezan a dorar y todavía no están hechas por dentro, bajamos el fuego. Cuando ya estén cocinadas, las reservamos en el plato de servir.
02) Se pela y trocea el jengibre. Y en la misma sartén de antes echamos el jengibre y los chilis. Al cabo de un minuto añadimos el tomate rallado y poco a poco vamos incorporando la sal y las especias. Se deja que vaya reduciendo la salsa hasta que casi no quede agua. Entonces añadimos la pizca de azúcar y un chorrito de vinagre. Removemos durante un minuto más y lo servimos sobre las patatas.

Como alternativa para los más golosos y nostálgicos del bar El Porrón: probadlas con tiras de beicon frito por encima. ¡Ya nos diréis qué tal!

Josenea, hierbas aromáticas contra la exclusión social

Los conocimos en Biocultura y nos encantó el proyecto de esta asociación sin ánimo de lucro que se dedica a cultivar hierbas para luchar contra la exclusión social. Sí, sí, lo habéis escuchado bien. ¿Idealistas? ¿Pioneros? Os los presentamos.

La finca de la asociación Josenea se encuentra en Navarra, a pie de los Pirineos y bañada por el río Irati. Un paraje bucólico donde cultivan una gran variedad de plantas aromáticas y medicinales, más de 70, para después elaborar con ellas infusiones, cosméticos, aceites esenciales, etc. El cultivo se hace a mano con gran mimo, sin utilizar pesticidas ni abonos químicos. Todo el proceso de producción está cuidadosamente diseñado para garantizar la calidad del producto y que este llegue al consumidor en condiciones óptimas de conservación y con todos sus principios activos intactos. También se preocupan de la energía que usan en sus instalaciones, que es totalmente renovable. El sello ecológico que ostentan desde 2003 da fe de su nivel de compromiso.

Pero lo que más sorprende de Josenea son sus trabajadores. Estos provienen de varias instituciones y servicios sociales y son siempre gente en situación de riesgo de exclusión social. Y es que la asociación defiende el trabajo y lo que se deriva de él (formación, obtención de hábitos, mejora de la autoestima) como un medio para conseguir con éxito la inserción en el mercado laboral.

Si queréis conocer más a fondo Josenea, podéis visitar su página web. Además, podréis comprar sus hierbas aromáticas en nuestra tienda: disponemos de orégano, albahaca, ajedrea, tomillo…

Morcillas del campo

Las morcillas del campo es un plato vegetariano a pesar de su nombre, típico de la región de Murcia y muy muy fácil de hacer:

1 berenjena
1 cebolla
un puñado de piñones
orégano
aceite de oliva

01 Pelamos la berenjena, la troceamos y la dejamos en agua y sal media horita.
02 En una sartén con aceite freímos los piñones. Reservamos.
03 Cortamos la cebolla a trozos y la freímos. Cuando empiece a estar pocha, añadimos la berenjena bien escurrida y lo dejamos cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando.
04 Unos minutos antes de retirarlo del fuego añadimos los piñones y el orégano.