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Cataplana de pescado

La cataplana es el nombre que recibe una cazuela con tapa de forma casi esférica típica de la cocina del sur de Portugal, donde se usa para preparar los conocidos guisos de pescado y marisco de esas regiones. La forma de la cazuela es ideal para conservar la humedad de los alimentos y permite una cocción lenta y homogénea del plato sin tener que añadir mucho líquido, cosa que te permite poner todos los ingredientes, tapar y olvidarte. ¡Muy práctico! Con unas cuantas hierbas y especias que tengamos a mano, en 30 minutos conseguimos un guiso ligero y muy aromático. Tomad nota:

Para 3 personas:

3 rodajas grandes de merluza
2 patatas
2 pimientos verdes pequeños (de los de freír)
1/2 cebolla
1 tomate maduro
un chorro de vino blanco
pimentón de la Vera (nosotros hemos usado pimentón Las Hermanas que nos traímos de nuestro último viaje a Extremadura, buenísimo y de confianza)
laurel, romero, tomillo
aceite, sal

01) Pelamos y cortamos la cebolla a lunas, el pimiento a tiras y medio tomate a dados. Rallamos la otra mitad del tomate. También pelamos las patatas y las cortamos finas como para tortilla.
02) Ponemos una cataplana (o recipiente equivalente, nosotros hemos usado un tajín) en el fuego con un chorro de aceite y en él colocamos las verduras haciendo una capa y encima de estas los tres trozos de pescado junto con las patatas haciendo una segunda capa. Encima de todo ponemos las hierbas, echamos sal y pimentón y un buen chorro de vino blanco. Tapamos
03) Lo dejamos cocer media hora aproximadamente. Si vemos que le falta agua le podemos añadir un poco. Cuando las patatas estén cocidas ya lo podemos servir.

Gracias al blog de Lene As minhas receitas por la receta original. ¡Bon proveito!

mollejas

Mollejas picantes a la nigeriana

La molleja es un menudo de textura particular y sabor atrevido que, bien cocinado, puede llegar a ser un manjar exquisito. Así al menos lo creen en Nigeria, donde esta parte de las aves la reservan para los cabezas de familia y las ocasiones especiales. Aquí en cambio encontramos las mollejas por cuatro duros en las pollerías, despreciadas por la mitad de la población e ignoradas por la otra, que apenas si sabe qué es.

Para estos últimos, decir que la molleja es un pequeño pero poderoso músculo que forma parte del aparato digestivo de las aves y se encarga de triturar la comida, a veces ayudado por pequeñas piedras que las mismas aves se tragan. En nuestro país es típico cocer la molleja con el resto de huesos del caldo hasta que queda tan tierna que se deshace i a alguien le toca en el plato. Pero en Nigeria le dan todo el protagonismo, y después de hervirla la fríen para resaltar su textura fibrosa y luego la sofríen en una salsa a base de chilis habaneros. Picante es poco.

un puñado de mollejas (8-10)
2 o 3 tomates maduros
2 chilis tipo “habanero”
2 cebollas
un pimiento verde
una cucharadita de jengibre molido
una cucharadita de curry (opcional)
tomillo
laurel
aceite, sal

01) Limpia las mollejas (si no vienen limpias) y hiérvelas en una olla con sal, jengibre, laurel, una rama de tomillo y media cebolla. Se le puede añadir un poco de caldo. Tiene que hervir todo unos 30-40 minutos o hasta que estén cocidas.
02) Calienta el horno a 180 ºC y dora las mollejas por ambos lados. También se pueden freír o incluso obviar este paso.
03) Tritura los tomates y los habaneros.
04) Trocea la cebolla y el pimiento y sofríelos en una sartén con aceite. Añade la pasta de tomate y chili, el tomillo y un poco de curry. La salsa tiene que freírse y perder toda el agua. Llegados a este punto, se añaden las mollejas, se le da un par de vueltas y se sirve.

Josenea, hierbas aromáticas contra la exclusión social

Los conocimos en Biocultura y nos encantó el proyecto de esta asociación sin ánimo de lucro que se dedica a cultivar hierbas para luchar contra la exclusión social. Sí, sí, lo habéis escuchado bien. ¿Idealistas? ¿Pioneros? Os los presentamos.

La finca de la asociación Josenea se encuentra en Navarra, a pie de los Pirineos y bañada por el río Irati. Un paraje bucólico donde cultivan una gran variedad de plantas aromáticas y medicinales, más de 70, para después elaborar con ellas infusiones, cosméticos, aceites esenciales, etc. El cultivo se hace a mano con gran mimo, sin utilizar pesticidas ni abonos químicos. Todo el proceso de producción está cuidadosamente diseñado para garantizar la calidad del producto y que este llegue al consumidor en condiciones óptimas de conservación y con todos sus principios activos intactos. También se preocupan de la energía que usan en sus instalaciones, que es totalmente renovable. El sello ecológico que ostentan desde 2003 da fe de su nivel de compromiso.

Pero lo que más sorprende de Josenea son sus trabajadores. Estos provienen de varias instituciones y servicios sociales y son siempre gente en situación de riesgo de exclusión social. Y es que la asociación defiende el trabajo y lo que se deriva de él (formación, obtención de hábitos, mejora de la autoestima) como un medio para conseguir con éxito la inserción en el mercado laboral.

Si queréis conocer más a fondo Josenea, podéis visitar su página web. Además, podréis comprar sus hierbas aromáticas en nuestra tienda: disponemos de orégano, albahaca, ajedrea, tomillo…